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Miércoles 28 Junio 2017
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Calabazas orgánicas: lo que necesitas saber para cultivarlas

Por Worms Con Ciencia Natural

Si eres de esas personas a quienes les interesa tener su propia huerta orgánica, pero a la vez eres impaciente en cuanto a ver los primeros resultados y no quieres esperar años para esto, cultivar calabazas será entonces una excelente opción para ti.

El cultivo de calabaza no es exigente, es bastante sencillo y además se pueden cosechar los primeros frutos aproximadamente 4 meses después de su primera siembra.

Además de cosechar las más sanas y deliciosas calabazas orgánicas de tu huerto, puedes también usar sus semillas para germinarlas o bien para elaborar aceite de calabaza, muy rico en propiedades para la salud.

La calabaza o zapallo es una planta hortícola de la familia botánica Cucurbitáceas, igual que el pepino y el melón. Tiene porte rastrero e invasivo, tiene hojas anchas y unas grandes flores amarillas.

El fruto dependerá de la variedad de calabaza que cultives: hay zapallos alargados y estrechos, otros son esféricos, otros anchos y achatados.

Recomendaciones para el cultivo hogareño

Siembra: el zapallo se siembra en la temporada de primavera, aunque también se presta para la temporada otoñal.

Tip importante: para favorecer el proceso de germinación de las semillas sólo tenemos que envolverlas en servilletas o paños mojados durante 48 horas antes de sembrarlas. Al cultivo lo podemos realizar directamente en la tierra o en semilleros.

Sustrato: el cultivo de la calabaza no muy es exigente en cuanto a suelos ricos en materia orgánica, pero si lo cultivamos en suelos fértiles rendirá mucho mejor. Por ello es recomendable aportar humus de lombriz o compost unos días antes de la siembra. El pH ideal para este cultivo está entre 5,5 y 6,5.

Temperatura: la ideal para su desarrollo oscila entre los 25 y 35 ºC. Pero por debajo de los 10 ºC se paraliza o ralentiza su desarrollo. De hecho, el frío puede reducir la floración.

Clima: los climas templados son los más adecuados, pero hay variedades bien adaptadas a climas más fríos. Elige la variedad de zapallo que vas a sembrar teniendo en cuenta este dato.

Luz: ubica tus plantas de calabaza en lugares donde haya exposición directa al sol, para obtener mejores resultados.

Riego: a la calabaza no le viene bien el exceso de humedad, de hecho, suele preferir los suelos secos. Vigila el aporte de agua y procura optar por el riego por goteo. Durante el desarrollo de los frutos puedes aumentar los riegos.

Plagas: las más comunes son babosas, caracoles, pulgón y mosca blanca. En este caso puedes plantarle capuchina al lado, que es una planta que repele estas plagas.

Para ayudar en el desarrollo del fruto, cuando veamos que ya está creciendo la calabaza, es recomendable cortar la parte superior de la rama para que el zapallo aproveche los nutrientes, o si en la misma rama hay dos calabazas, incluso podemos hacer un acodo.

El acodo consiste en practicar un pequeño corte o incisión en la rama en la que está la calabaza, que se recubre de mantillo o sustrato húmedo y se entierra, esto genera que eche raíces y pueda obtener más nutrientes del suelo y colaborar en el desarrollo de la calabaza.

Propiedades de la calabaza y beneficios para la salud

La calabaza tiene alto contenido en vitaminas A, B y C, así como en minerales, entre los que se encuentran el cobalto, zinc, calcio, magnesio, hierro y potasio.

Es ideal para los diabéticos, ya que regula el azúcar en sangre. También tiene propiedades diuréticas, con lo cual es beneficiosa en caso de retención de líquidos. Sus propiedades depurativas además ayudan a limpiar nuestro cuerpo y a mejorar los problemas intestinales.

Además el zapallo contiene elementos muy importantes para una dieta sana:

  • Betacarotenos: estos elementos son los que le proporcionan su característico color naranja) han demostrado ser muy importantes en la prevención del cáncer de pulmón, colon, próstata, estómago y útero.
  • Antioxidantes: ayudan a mantener nuestras defensas y purifican pulmones y bronquios.
  • Alto contenido en fibra: es muy aconsejable en las dietas de adelgazamiento porque genera saciedad y además se ha demostrado que disminuye la ansiedad por el dulce en personas adictas al azúcar.
  • Pulpa de la calabaza: este elemento tiene un alto contenido en mucílagos, una sustancia que posee una acción suavizante y protectora de la mucosa del estómago. Por ello, está indicado en casos de acidez de estómago, digestiones difíciles o gastritis, ya que calma la irritación y el dolor de estómago.
  • Semillas de calabazas: para acabar con los parásitos propios del intestino.

Aceite de calabaza

El aceite de calabaza se ha convertido en un remedio natural interesante para muchos hombres, precisamente por sus cualidades medicinales, protectoras y curativas de la próstata.

El aceite de origen vegetal de la calabaza se obtiene a partir de las semillas que encontramos en su interior. Los conocedores dicen que la versión casera -es decir la que puede hacer uno mismo en casa- es más efectiva que las versiones refinadas que se consiguen en las dietéticas o en los mercados.

Respecto a su riqueza nutricional, se trata de un líquido especialmente rico en proteínas, ácidos grasos insaturados (especialmente omega 3 y omega 9), fibra, vitaminas y minerales.

6 pasos para obtener el aceite de las semillas de calabaza

  • Con ayuda de un cuchillo de cocina haz un círculo alrededor del tallo que encontrarás en la parte de arriba de la calabaza (el hueco debe ser tan amplio como para que puedas meter la mano con comodidad, para retirar así las semillas de su interior).
  • Acuña el cuchillo en el hoyo y empuja el mango hacia abajo, para poder jalar el tallo. Repite este paso en varios puntos del círculo. Retira la tapa de la calabaza y reserva en un lado.
  • Introduce la mano a través del hueco, saca las semillas y colócalas en una cazuela grande.
  • Lava bien las semillas. Deja sobre toallas de papel hasta que estén bien secas.
  • Coloca las semillas en el horno sobre un papel de aluminio y tuéstalas a una temperatura de al menos 140º.
  • Una vez tostadas, retira, deja que se enfríen y utiliza un mortero para poder aplastarlas bien, hasta que destilen aceite.

Ahora ya sabes cómo aprovechar todas las partes del zapallo, además de cómo cultivarlo. Te alentamos a que lo intentes siguiendo estas sencillas recomendaciones y esperamos que tu planta de calabaza pueda florecer y fructificar.

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