La hija de Luise, es una de las heridas graves, no puede dejarla en casa sola debido a las convulsiones diarias y períodos de una hora de inconsciencia.

Después de revelar los nuevos síntomas que estaba experimentando después de Gardasil, fue remitida para evaluación psicológica. Los psiquiatras la trataron y ahora se le ha diagnosticado POTS (síndrome de taquicardia ortostática postural) un posible efecto secundario de las vacunas contra el VPH.

Según Peter la Cour, jefe del Centro de Trastornos Funcionales de Copenhague, la práctica de negarles a las niñas la oportunidad de someterse a exámenes y tratamientos médicos debido a que los problemas psicológicos pueden causar síntomas similares es terrible. El afirma:

“El puñado de chicas que he visto no han estado enfermas mentales, pero sí  físicamente muy enfermas y discapacitadas.  Simplemente no podemos tener personas enfermas rechazadas bajo la suposición de que son enfermos mentales. Ninguno de nosotros sabe nada de por qué están tan enfermas. El supuesto diagnóstico por razones psicológicas tiene carácter de escándaloso asesinato de las mujeres jóvenes.”

Jesper Mehlsen de Synkopecenteret en el Hospital Frederiksberg es uno de los especialistas que cuida a las niñas, afirmó:

“Pensamos que (la tasa de eventos adversos graves) era de aproximadamente una de cada 10.000 personas que tenían efectos secundarios. Ahora resulta que hay por lo menos dos por 10 000. De repente se duplicó”

Por Norma Erickson
SaneVax.org

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Testimonio de Valentina, víctima de la vacuna contra el virus del papiloma humano (Gardasil)

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