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lunes 18 diciembre 2017
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Presentada querella criminal contra la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y el BfR tras la reaprobación del glifosato por parte de la UE

Por Claire Robinson / GMWatch

Una alianza de ONG inició el lunes un proceso penal en Austria, Alemania, Italia y Francia contra la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos, BfR, por la aprobación de la UE del glifosato.

Citando sus propias investigaciones, documentos del tribunal estadounidense (los denominados “papeles de Monsanto”) y un informe plagiado, las ONG afirman que el BfR y la EFSA no han llevado a cabo una evaluación independiente, objetiva y transparente de los riesgos para la salud del glifosato, como exige el Reglamento 1107/2009 sobre plaguicidas de la UE. Como resultado, el glifosato ha sido aprobado una vez más en Europa, cuando de otro modo no habría cumplido con los requisitos legales para la autorización. A las ONG les preocupa que se produzcan graves daños a la salud como resultado de lo que llaman mala conducta oficial.

Alegación de plagio con ocultamiento deliberado del autor

Las sustancias con propiedades cancerígenas, mutágenas o reprotóxicas no están autorizadas para su uso como plaguicidas, según el Reglamento de la UE sobre plaguicidas. Las ONGs afirman que el BfR ni siquiera evaluó los estudios publicados que abordan estos efectos potenciales del glifosato, sino que adoptó sin crítica las evaluaciones de la solicitud de autorización de los fabricantes. En el proceso, ocultaron deliberadamente el origen de las evaluaciones, de la Industria, como señala el informe del experto en plagios, el Dr. Stefan Weber.

Como ejemplo, el Dr. Helmut Burtscher-Schaden de GLOBAL 2000, que encargó el informe de plagio al Dr. Weber para la organización ecologista austriaca GLOBAL 2000, mostró un gráfico que revela que el 94% del capítulo de la BfR sobre genotoxicidad provenía del dossier de la industria escrito por el ex empleado de Monsanto (y más tarde consultor de la empresa) Larry Kier. Pero entre el pequeño porcentaje omitido se encuentra la información que permitiría a alguien identificar que el hombre de Monsanto era la fuente.

El Dr. Weber dijo del informe del BfR:

“En resumen, los redactores del informe deben ser acusados de mala conducta científica y de cumplir con todos los criterios de definición de plagio de texto en el sentido de engaño consciente sobre la verdadera autoría”.

Las autoridades rechazan estas acusaciones. El director de la EFSA, Bernhard Url, incluso dijo que formaban parte de “una campaña orquestada para desacreditar el proceso científico detrás de la evaluación del glifosato por parte de la UE”, mientras que José Tarazona, de la EFSA, dijo al Parlamento Europeo que las acusaciones de plagio y el corta-pega provienen de “personas que no entienden el proceso”. Mostró ejemplos de pasajes que habían sido copiados y pegados de los documentos de la Industria pero que las autoridades refutaron con sus propios comentarios en cursiva.

Pero el Dr. Burtscher-Schaden dijo que Tarazona tomó estos pasajes de una parte del informe de evaluación que no estaba relacionada con estudios independientes y que no están sujetas a acusaciones de plagio. Por lo tanto, considera que Tarazona ha inducido a error al Parlamento.

Dado este desacuerdo entre las autoridades y las ONG, el Dr. Burtscher-Schaden dijo que quería obtener “una prueba independiente y objetiva” sobre este asunto en los tribunales de justicia.

El abogado Dr. Josef Unterweger comentó:

“Si el plagio sirve para presentar pruebas falsas, entonces no es sólo una cuestión de derechos de autor. Si una autoridad que tiene la potestad de aprobar un plaguicida presenta un informe incorrecto, entonces es responsable de él. Esto se llama responsabilidad oficial o responsabilidad estatal. Si un plaguicida está en uso, que puede haber estado fuera de uso durante años sin un informe erróneo de la autoridad, entonces la autoridad que lo produjo es responsable de cualquier daño que haya ocurrido desde entonces”.

Si tal daño incluía la posibilidad de sufrir enfermedades graves como el cáncer, entonces podría ser incluso una cuestión de homicidio, agregó el Dr. Unterweger.

Ningún examen imparcial de los datos científicos

GLOBAL 2000 citó los registros judiciales estadounidenses publicados recientemente, también conocidos como los “papeles de Monsanto”, como evidencia de que la EFSA y el BfR nunca tuvieron la intención de llevar a cabo una evaluación adecuada del vínculo entre el glifosato y el cáncer. La ONG se refiere a un correo electrónico publicado como parte de los Papeles de Monsanto, en el que un empleado de la EPA afirma que la EFSA estaba dispuesta a rechazar el veredicto de “probable carcinógeno” que había establecido la IARC sobre el glifosato. Este correo electrónico se envió antes de que la monografía de la IARC se hubiera publicado o de que la EFSA hubiera comenzado a revisar los datos de los que se valía la IARC. GLOBAL 2000 cree que esto demuestra que una evaluación independiente y objetiva fue descartada desde el principio.

Sospecha de influencia (indirecta) de Monsanto

De acuerdo con los registros judiciales publicados en los EE. UU., la persona de contacto de la EFSA con la EPA de los EE. UU. fue Jess Rowland, el mismo toxicólogo principal de la EPA que fue apodado el “topo” de Monsanto en la EPA. Se sospecha que ha conspirado con Monsanto y se le acusa de haber evitado con éxito una evaluación independiente de los vínculos entre el glifosato y el cáncer realizada por otra agencia estadounidense. También parece que influenció en la EFSA para que le diera al glifosato el visto bueno en la teleconferencia con los estados miembros de la UE, declaró GLOBAL 2000.

El toxicólogo y miembro de la junta directiva de PAN Alemania, el Dr. Peter Clausing, reveló en mayo de 2017 que en esta teleconferencia, un comentario de Jess Rowland llevó a la EFSA a excluir un estudio fundamental sobre el cáncer de su evaluación. GLOBAL 2000 dijo: “La EFSA no puede proporcionar una justificación científica satisfactoria”.

Por todas estas razones, las organizaciones ecologistas GLOBAL 2000, PAN Europa, PAN Alemania, PAN Italia y Generations Futures están presentando demandas judiciales contra BfR y EFSA. Las ONG también están preocupadas por el hecho de que si las autoridades reguladoras no se comportaron correctamente en el caso del glifosato, es posible que hayan hecho lo mismo con muchos otros plaguicidas.

GLOBAL 2000 comentó:

“Las deficiencias en el proceso de aprobación del glifosato han supuesto un menoscabo en la confianza de los europeos hacia las autoridades y el proceso de autorización. Se requiere una reforma integral y de educación. Esto puede hacerse mediante investigaciones judiciales, pero también mediante investigaciones parlamentarias. Sólo cuando esto suceda y se extraigan las consecuencias necesarias, podrá restablecerse a largo plazo la confianza de los europeos en sus instituciones “.

GLOBAL 2000 dijo que el caso no podía ser presentado directamente ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (TJCE) y que los grupos pretendían, en cambio, llevarlo al TJCE a través de un tribunal nacional. Sin embargo, el TJCE dijo a Reuters que no era posible llevar ante un tribunal nacional a la EFSA . Sin embargo, como el BfR es una agencia nacional en Alemania, parece que no estaría protegida de esta manera. En cuanto al caso contra la EFSA, el Dr. Burtscher-Schaden dijo a GMWatch que las ONG estaban considerando varias formas de proceder.

El libro de Helmut Burtscher-Schaden, “The Glyphosate Files: Smoke and mirrors in the pesticide approval process”, está disponible aquí:

www.amazon.com/Glyphosate-Files-Mirrors-Pesticide-Approvals-ebook/dp/B076VRF8PP

Video publicado por GLOBAL 2000 para acompañar la conferencia de prensa anunciando las acciones judiciales:

https://www.youtube.com/watch?v=Jl_IStchz7c&feature=youtu. Be

Artículo en alemán de GLOBAL 2000: https://www.global2000.at/en/node/5345

Visto en : Noticias de abajo

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