Search
miércoles 15 agosto 2018
  • :
  • :

“Steve”: el misterio de las luces púrpuras en el cielo es resuelto por científicos aficionados

Por Jesús de León – La Gran Época

Después de haber visto las auroras boreales durante casi 30 años desde que era un adolescente, Notanee Bourassa sabía que esto no era una aurora. Era algo más.

El 25 de julio de 2016, alrededor de la medianoche Bourassa llevó a sus dos hijos más pequeños para mostrarles una hermosa pantalla de luz en movimiento en el cielo.

Cuando apareció una delgada cinta púrpura de luz que comenzaba a brillar, Bourassa tomó instantáneamente fotografías hasta que las partículas de luz desaparecieron 20 minutos después.

La comprensión de los científicos acerca de ese fenómeno, que los aficionados llamaban divertidamente Steve, cambió esa noche en que Bourassa tomó sus fotos.

Entre 2015 a 2016, estos aficionados compartieron 30 informes sobre estas luces misteriosas en foros en línea y con un equipo de científicos que ejecutan un proyecto llamado Aurorasaurus.

Ese equipo, esta encabezado por Elizabeth MacDonald, física del Centro Espacial Goddard de la NASA.

Este nuevo descubrimiento jamás hubiera ocurrido 20 años atrás, por razones tecnológicas.

“En 1997 solo teníamos una cámara de cielo completo en todo Norteamérica para observar la aurora boreal desde el suelo”, dijo Donovan ante una audiencia que incluía a miembros de la misión Swarm de la Agencia Espacial Europea (ESA), explicó uno de los investigadores que participó en ese proyecto, el físico Eric Donovan de la Universidad de Calgary, Canadá.

“En aquel entonces hubiéramos sido afortunados de conseguir una fotografía en toda la noche que mostrara la aurora tomada desde el suelo y coincidiera con una observación satelital. Ahora tenemos muchas más imágenes de cielo completo y misiones satelitales como Swarm, así que obtenemos más de 100 por noche”, afirmó, segun la NASA.

MacDonald, Donovan y los, una noche conversando en un bar decidieron nombrar el fenómeno tal y como le venía llamando por los aficionados, “Steve”.

Bourassa no fue el único que observó a Steve. Las cámaras terrestres llamadas cámaras de cielo abierto, dirigidas por la Universidad de Calgary y la Universidad de California, Berkeley, tomaron fotografías de grandes áreas del cielo y capturaron a Steve.

También desde el espacio, el satélite Swarm de la ESA (Agencia Espacial Europea) pasó justo sobre el área exacta al mismo tiempo y documentó a Steve.

Los científicos ahora han aprendido, a pesar de su nombre común, que Steve puede ser una pieza extraordinaria del rompecabezas, al pintar una mejor imagen de cómo los campos magnéticos de la Tierra funcionan e interactúan con las partículas cargadas en el espacio.

Estos hallazgos se publicaron este miércoles en un estudio en la revista Science Advances.

Como toda aurora, ambos tipos se crean debido a la interacción de las partículas solares cargadas y las líneas del campo magnético de la Tierra.

Steve tiene sus propias particularidades, no es una aurora común.

“Las auroras se presentan a nivel global en forma ovalada, en las últimas horas del día y se ven principalmente en colores verdes, azules y rojos”, informó la NASA al anunciar la publicación de este miércoles.

Steve además “es púrpura, con una estructura de vallas verde que se curva. Es una línea con un principio y un final”, detalló la agencia espacial, y dura entre 20 minutos y 1 hora.

Ademas, tiene la particularidad de aparecer en latitudes bajas o en la zona subauroral y, por eso, suele verse en el sur de Canadá.

“Gracias a este descubrimiento, los científicos ahora saben que hay procesos químicos desconocidos que tienen lugar en la zona subauroral que pueden conducir a esta emisión de luz”, explicó la NASA.

Por su parte, MacDonald dijo que “Steve puede ayudarnos a comprender cómo los procesos químicos y físicos en la atmósfera superior de la Tierra a veces pueden tener efectos locales notables en las partes bajas de la atmósfera terrestre”.

“Esto proporciona una buena idea de cómo funciona el sistema de la Tierra en su conjunto”.

Con el estudio presentado en la revista Science Advances este miércoles, Steve ya no es solo un fenómeno que comentan los aficionados, ahora pasó a ser parte de la bibliografía científica.

loading...



Deja una respuesta

Deja un comentario