Para continuar, AlterEgo aún no permite una conversación fluida. Tan solo reconoce unas 20 palabras sueltas. Esto es solo una cuestión de potencia de cálculo que puede resolverse con tiempo y procesadores. Finalmente, no puede decirse que el dispositivo sea discreto, pero la miniaturización y el diseño es algo que puede incorporarse después. De momento, el prototipo del MIT ya funciona y puede ser útil como sistema de control por voz, pero sin voz, o para aplicaciones en las que el ruido ambiental no permite comunicarse bien. En el futuro, AlterEgo quizá se convierta en el estándar de manos libres para smartphones. [MIT Media Lab vía Science Alert]