Search
domingo 18 agosto 2019
  • :
  • :

El Final Anunciado

Escrito por Félix Román Negrín Rodríguez para Buscando La Verdad

El actual mundo en el que vivimos sigue su curso, y no parece tener fin: hambre, guerras, catástrofes, migraciones, crímenes, etc, etc, la humanidad sigue su curso sin importar absolutamente nada, y sin hacer nada al respecto, las élites que nos gobiernan en la sombra siguen dictando sus leyes a beneficios de unos pocos, dejando al margen al resto de la humanidad.

Pero todo tiene su final, vendrán tiempos en que la naturaleza reclame lo que es suyo, en que la humanidad despierte de ese letargo adormecido desde hace décadas.

No estoy acostumbrado a los finales, no estoy acostumbrado a que todo termine, me refiero naturalmente a los daños, las heridas, y secuelas que arrastraremos por mucho tiempo. No puedo, no me gusta, sé muy bien que todo se va a terminar, sé que algún día llegará el inevitable final, pero nunca hubiera imaginado que fuera así, tan pronto.

Desde su origen la raza humana camina en el planeta construyéndolo y destruyéndolo con la misma intensidad. En las últimas décadas los seres humanos han logrado de forma muy acelerada grandes adelantos en ciencia y tecnología, es evidente, pero por causa de esos avances, los seres humanos se han distanciado los unos de los otros, hasta el punto de olvidarnos quiénes somos y para que estamos en la Tierra, raíz de ese olvido, a finales del año 2012 la humanidad comenzó una cuenta regresiva que va a conducirla hacia su destrucción, o hacia su renacimiento.

Ha llegado el momento en que la verdad se abra paso a través de nosotros, nada ni nadie podrá detenerla, nuestra verdad es inverosímil perenne como la hierba. Más allá de lo que nos han dicho que es la razón, se encuentra nuestra naturaleza divina, nuestra integridad, nuestro poder, nuestra auténtica esencia que se ha de mostrar lúcida.

Ha llegado la hora de la verdad de que evitemos esta destrucción que nos amenaza tras día, somos seres de luz capaces, sin límites, sin principio ni final, todo cuanto somos es aquí y ahora. Todo constituye una unidad de perfección absoluta que se encuentra en nuestro interior y se manifiesta en todas direcciones.

Lo que conocemos como realidad es solo un flujo cambiante que se halla en plena transformación y evolución. Nuestros días no existen ni lo que conocemos como flujo temporal.

Que en este instante no lleguemos a vislumbrar ni un átomo de la grandeza del ser que somos, del poder que tenemos en nuestro interior, se debe a que habemos puesto nuestra atención fuera del eje que constituye nuestra esencia, hemos creado una alucinación, u holograma al que llamamos realidad material, es nuestro poder quien nos da la capacidad de existir, sólo nuestra auténtica capacidad puede recuperar y mostrar lo que es en realidad más allá de una simple caricatura que nos han hecho creer con mentiras y magia hipnótica.

Esa magia hipnótica, mentiras y falacias nos ha hecho adormecernos, como se adormecen los sentidos al estar fijados en un punto equivocado, como se adormecen lo que llamamos miembros cuando intentamos creer que hemos frenado el flujo constante de la energía, que se encuentra siempre en constante movimiento.

A esta realidad en que vivimos bos han enseñado a llamarla locura y a la locura realidad, pero quien le ha dado poder a esa falsedad somos nosotros mismos huyendo del ser que ya somos.

Ha llegado el momento en que descubriremos nuestros nuevos sentidos más allá de toda regla, más allá de toda medida, más allá de toda dimensión.

Aprenderemos a discernir entre lo que realmente necesitamos, y lo que nos han dicho que necesitamos. Nada tenemos que temer una parte de nosotros se dejó contaminar, para ahora limpiarse, y limpiar a todos aquellos que también en un instante cayeron y se adormecieron.

Nuestro origen es eterno y divino, nuestra esencia es la manifestación del ser aquí y ahora sin límites, en este unidad de vida que conocemos como Tierra abremos aprendido a retomar el camino.

Los antiguos que constituyen una parte del ser que somos, que experimentó el latido desde el principio, denominó a este aquí y ahora el final de los tiempos. A partir de este instante no podremos medir algo que como iremos descubriendo no tiene medida. Casi ha finalizado la cosecha y el grano está siendo separado de la paja, no temamos pues el temor no tiene cabida en nuestro ser.

Aquí y ahora ya estamos en el salón de los espejos y en este proceso caerán ante nosotros todos los miedos, todas las mentiras, toda manipulación, todo cuanto a violado la ley, el grano será separado de la paja y surgirá lo que los antiguos llaman el Juicio Final.

Los antiguos también nos anunciaron que depende de nuestra elección como vivir este proceso, si le damos poder a esos miedos, los miedos nos confundirán y consumirán los herejes del poder acabarían con nosotros.

Vislumbraremos realidades que ni siquiera en nuestros mas bellos sueños pudimos percibir, vernos y tocaremos con nuestros nuevos sentidos una nueva Tierra, un nuevo planeta, un nuevo amanecer, cuya belleza y alegría nos llenará, y a la que llenaremos con esa conexión.

Y el verbo se hizo carne, y el sonido nuestro sonido interior, nuestra auténtica vibración surgió y se materializó. Recuperaremos nuestra plenitud de conciencia y recordaremos nuestra nota de armonía.

Veremos como se desvanece ante nuestro propios ojos, todo aquello que ha violado flagrantemente la ley, porque ha llegado el momento del Juicio, sin temor, los esbirros que han adorado al Becerro caerán en sus redes, los que olvidaron su esencia y no conformes con ello quisieron sembrar división, esclavitud, miedo, discordia, nombrándose herederos de una cosecha infame, que nada tiene que ver con la auténtica esencia.

En este latido que ellos han llamado año y que sólo es un simple instante, se encuentra el final de esa etapa, el final de esa mentira que jamás fue, sólo existió en un sub nivel hipnótico, en un adormecimiento que se ha pretendido llamar realidad.

Los contaminados, los herederos de esa flagrante mentira tienen tanta prisa y tantos miedos, quieren realizar todos esos planes antes de que llegue el final de su crónica, ya anunciada desde el principio en que nuestros hermanos mayores les advirtieron de las consecuencias de violar la ley, de la que nadie puede escapar, pues nadie puede hacerlo de su propia esencia.

Solo comprenderemos este simple principio en la medida que recuperamos nuestra autentica naturaleza.

Las corporaciones, las entidades oscuras, los illuminati, la mentira, caerán en sus propios llantos y en su propia naturaleza inexistentes.

Solo hay una verdad que escapa a toda medida es la ley, es la fuerza de la esperanza, tenemos y debemos de estar preparados abrir los ojos a la realidad que se nos viene encima, juntos debe de haber algún medio de hacer algo por esta humanidad delirante que agoniza, el final está cerca.

loading...



Deja una respuesta

Deja un comentario