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domingo 16 mayo 2021
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Hallan una momia egipcia en un extraño capullo de barro nunca visto por los arqueólogos

© Sputnik / Ksenia Nikolskaya

Por Sputnik

Los arqueólogos australianos descubrieron una rara momia egipcia envuelta en un caparazón de barro en lugar de resina. La momia sufrió una reparación ‘post mortem’, además, fue colocada en un ataúd ajeno que estaba destinado a otra persona.

Como muchas momias egipcias antiguas, esta momia y su ataúd con tapa fueron adquiridos en el siglo XIX por un coleccionista occidental, Sir Charles Nicholson, un político inglés-australiano que la llevó a Australia.

Nicholson los donó al Museo de la Universidad de Sídney en 1860, donde se guardan hasta ahora. 

Los investigadores revelaron que el ataúd es más nuevo que el cuerpo enterrado en él. Sugieren que los vendedores locales engañaron a Nicholson, colocando un cuerpo momificado, no relacionado, en el ataúd para vender un conjunto completo, “una práctica bien conocida en el comercio local de antigüedades”. 

El ataúd lleva inscrito el nombre de una mujer —Meruah o Meru(t)ah— y data de alrededor del año 1000 a. C., según la iconografía que lo decora, mientras que la momia data de en torno al año 1207 a.C. Por ende, el ataúd es unos 200 años más reciente que la momia que contiene.

Aunque el individuo no es Meruah, los indicios anatómicos apuntan a que se trata de una mujer que murió entre los 26 y los 35 años, según los investigadores.

La momia envuelta en un caparazón de barro endurecido

La reparación post mortem y el caparazón de barro

Tras su muerte, la mujer fue momificada y envuelta en tejidos. Luego, sus restos, incluida la rodilla izquierda y la parte inferior de la pierna, resultaron dañados en “circunstancias desconocidas”, posiblemente por ladrones de tumbas, lo que llevó a alguien a reparar su momia.

Probablemente la reparación tuvo lugar en el plazo de una o dos generaciones desde su primer entierro e incluyó “volver a envolverla, empaquetarla y acolcharla con textiles, y aplicar el caparazón de barro”, escribieron los investigadores en el estudio.

Quien reparó la momia hizo un complicado sándwich, colocando una mezcla de barro, arena y paja entre capas de envoltorios de lino.

La parte inferior de la mezcla de barro tenía una capa base de un pigmento blanco a base de calcita, mientras que su parte superior estaba recubierta de ocre, un pigmento mineral rojo, explicó Karin Sowada, investigadora del Departamento de Historia y Arqueología de la Universidad Macquarie de Sídney.

“Al parecer, el barro se aplicó en láminas cuando aún estaba húmedo y era flexible”, detalló. “El cuerpo fue cubierto con envolturas de lino, se le aplicó el caparazón y luego se colocaron más envolturas encima”. 

Más tarde, la momia volvió a sufrir daños, esta vez en el lado derecho del cuello y la cabeza. Dado que esto afectaba a todas las capas, incluido el caparazón de barro, parece que este daño era más reciente y motivó la inserción de clavijas metálicas para estabilizar las zonas dañadas en ese momento, dijeron los investigadores.

Precisaron que la momia representa “un tratamiento mortuorio no documentado anteriormente en el registro arqueológico egipcio”. 

Asimismo, los investigadores plantearon otra hipótesis del uso del barro, al indicar que es un material más asequible comparado con la resina que normalmente se utilizaba para la momificación.

“El barro también puede haber tenido la intención de emular las prácticas utilizadas por la élite de la sociedad, que a veces se momificaba con materiales importados a base de resina durante un período de casi 350 años, desde finales del Reino Nuevo hasta la Dinastía XXI (alrededor de 1294 a. C. a 945 a. C.)”, dijeron los investigadores.

En cuanto al caparazón de barro de la mujer, “se trata de un descubrimiento realmente nuevo en la momificación egipcia”, dijo Sowada. “Este estudio ayuda a construir una imagen más amplia —y más matizada— de cómo los antiguos egipcios trataban y preparaban a sus muertos”. 

La momia y su ataud

La investigación fue publicada en línea en la revista PLOS One.




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