Francia declara la economía de guerra y podrá intervenir las centrales de gas

Por ELECONOMISTA

Visto en: Trikooba Blog

Francia se adentra cada vez más en una economía de guerra, al menos en lo que respecta al sector energético. La ley de «poder adquisitivo», que será presentada al Consejo de Ministros en los próximos días, incluye un apartado de «soberanía energética» que otorga al Estado poderes sin precedentes para explotar las infraestructuras gasísticas francesas a su antojo durante este invierno en caso de crisis de suministro.

La versión provisional del texto del proyecto de ley prevé la requisición de las centrales de gas, el llenado forzoso de las instalaciones de almacenamiento -en caso de no poder respetarse, los operadores de almacenamiento (Storengy, subsidaria de Engie, y Térega) deberán constituir ellos mismos las existencias necesarias-, excepciones para acelerar la instalación de una terminal de importación de GNL en Le Havre y el reinicio de la central de carbón de Saint-Avold (denominada Emile-Huchet), que fue cerrada de forma definitiva en marzo pero que espera volver a estar operativa a partir del 1 de octubre, según ha podido saber el periódico Les Echos.

En el caso de Le Havre, se pretende acelerar la instalación de una terminal flotante de importación de gas natural licuado (GNL) de TotalEnergies en el puerto de la ciudad de Seine-Maritime. El Estado francés espera que su puesta en marcha sea, como tarde, en septiembre de 2023, para que así sea completamente funcional en el invierno del próximo año.

Para mantener los objetivos establecidos, podrían descartarse una serie de trámites y autorizaciones susceptibles de retrasar las obras, con el fin de facilitar la construcción de la tubería de conexión que unirá el puerto con la red de gas.

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Por otro lado, Gazel Energie, empresa que explotaba la central de carbón Emile-Huchet, podrá reactivarla y volver a tener contratos de una duración, como excepción, de un máximo de 36 meses y contar con la misma plantilla que tenía antes del cierre. Respecto a esto último, los sindicatos han expresado su desconcierto ya que, según dicen, «sólo cuarenta empleados serían contratados de nuevo en lugar de los 70 previstos».

El país ya cuenta en la actualidad con una central térmica de carbón, Cerdemais de 1,2 GW. A esta se sumará la planta clausurada en marzo de Saint-Avold (Emile-Huchet), que previsiblemente volverá a estar operativa a partir del 1 de octubre.

Centrales térmicas

Francia no es el único país de la Unión Europea que ha optado por la apertura de sus centrales de carbón para hacer frente a la reducción de los flujos de gas desde Rusia y garantizar la seguridad de suministro el próximo invierno en el Viejo Continente. Planes similares ya han sido anticipados por países como Alemania y Austria. Además, Polonia, Italia, Holanda y Grecia se encuentran entre las primeras naciones europeas en tomar medidas para apoyar la electricidad producida con este combustible fósil.

Sin embargo, algunos expertos ya advierten de que el plan de apertura de las centrales podría verse amenazado, precisamente, por la escasez de carbón. A partir del día 10 de agosto no se podrá importar este combustible fósil de Moscú, que representa un 46% del consumo total de la UE, frente al 40% que ocupa del gas y del 27% del petróleo, según datos de la CE.

El aumento de la demanda amenaza con comerse el ritmo de la oferta, pues en los últimos años las capacidades de producción de carbón no se han ampliado. «Existen algunas preocupaciones nacionales sobre el suministro de cara al próximo invierno», alerta la red europea de operadores de sistemas de transporte de electricidad (ENTSO-E) en un reciente informe.

Con todo, los precios del carbón experimentan un crecimiento sin precedentes en 2022, de modo que encarecimiento podría desencadenar una nueva ola de inversiones en la cadena de suministro.